Border Lab finaliza con una conclusión clara: transferir innovación social requiere capacidad de adaptación

23/09/2026

La localidad lusa de Santa Marta de Penaguião acogió ayer la jornada final del proyecto Border Lab, un encuentro para compartir los principales resultados, logros, aprendizajes y desafíos de esta experiencia transfronteriza, orientada a adaptar y transferir el modelo ‘A gusto en casa’ a nuevos territorios y contextos.

El proyecto ha tomado como punto de partida el citado modelo de la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, desarrollado inicialmente en el medio rural, para explorar su adaptación a otros entornos. Para ello, se han desarrollado dos experiencias piloto, en los entornos urbanos de Zamora y Salamanca, y una tercera, en el territorio rural de la región portuguesa del Douro, concretamente en Santa Marta de Penaguião y Torre de Moncorvo.

En total, 140 personas han participado en los pilotajes: 60 en Zamora, 60 en Salamanca y 20 en Portugal, convirtiendo Border Lab en un espacio de experimentación y aprendizaje sobre cómo adaptar una misma filosofía de atención a realidades territoriales diversas.

Uno de los principales aprendizajes compartidos durante la jornada ha sido la necesidad de flexibilizar los modelos de atención para adaptarlos a cada contexto. La transferencia no consiste en reproducir un modelo de manera idéntica, sino en identificar sus elementos esenciales y adaptarlos a las características normativas, organizativas y territoriales de cada lugar.

En el ámbito urbano, por ejemplo, la existencia de una red de recursos más amplia y diversificada ofrece nuevas posibilidades, pero también plantea el reto de reforzar la coordinación entre servicios para evitar una atención fragmentada. En el Douro, la experiencia ha permitido explorar la aplicación de los principios de la atención centrada en la persona en un contexto rural y en un marco organizativo y normativo diferente.

Border Lab, coordinado por la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta, con la participación de Fundación INTRAS, la Asocación ASPRODES, la CIM Douro y el Instituto Superior de Gestão de Lisboa, deja así una idea clave: transferir innovación social requiere capacidad de adaptación. Lo que se transfiere no es únicamente una metodología, sino una manera de entender la atención que debe dialogar con cada territorio.

Más allá de los procedimientos, el proyecto ha puesto de manifiesto el valor de situar a la persona en el centro de los servicios, atendiendo a sus necesidades, preferencias, capacidades y proyecto de vida.

En este sentido, la proximidad adquiere una dimensión fundamental. No se trata únicamente de cercanía física, sino de conocer el entorno, comprender las relaciones de la persona con su comunidad y articular los apoyos de forma coordinada y cercana.

Esta conexión entre persona, comunidad y territorio resulta especialmente relevante en contextos que afrontan retos como el envejecimiento o la despoblación. Contar con servicios de proximidad que permitan a las personas continuar desarrollando su proyecto de vida en su entorno contribuye también a mantener comunidades vivas y cohesionadas.

El propio nombre del proyecto, financiado por el programa de cooperación INTERREG VA España-Portugal (POCTEP), resume bien su propósito. Border Lab ha sido un laboratorio entre territorios, pero también entre modelos, sistemas y formas diferentes de organizar los cuidados. Zamora, Salamanca, Santa Marta de Penaguião y Torre de Moncorvo han demostrado que una misma filosofía puede viajar y adaptarse cuando existe capacidad para aprender del contexto y voluntad de poner a las personas en el centro.

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